Mi primer trabajo (descartando los dos meses que trabajé en la ferretería de la esquina a los doce años para comprar mi primera guitarra eléctrica) fue en una Agencia de Publicidad: Norcel Propaganda. Desde aquí mi agradecimiento a Norberto Fernández por enseñarme los primeros pasos y trucos profesionales aplicados al oficio del diseño gráfico.
En esa época encargábamos los textos a empresas de tipografía y linotipia (Letraset era caro), hacíamos unas cuantas películas gráficas (fotolitos) a mano con fotopaco, tiempos heroicos e ingenuos; pero fue donde aprendí algunas cosas fundamentales sobre el oficio.